sábado, 16 de mayo de 2009

SILVIO FERNÁNDEZ MELGAREJO

Es probable que muy pocos conozcáis a Silvio Fernández Melgarejo “Silvio”, pero si os digo que ha sido probablemente uno de los rockeros más grande que ha parido la música se os quedará una comprensible cara de extrañados.



Silvio nace en La Roda Andalucía (Sevilla) el 8 de Agosto de 1944, además de ser uno de los máximos exponentes del rock sevillano y andaluz se convirtió en leyenda ante de su fallecimiento. Muere en Octubre de 2001 a consecuencia de su alcoholismo crónico.

Con su peculiar voz hacia un rock particular, a ello se unía su físico: ojeras y arrugas pronunciadas, extrema delgadez, pero rostro de buena persona y el arte que lo rodeaba como si fuera una aureola lo dicen todo de él, un ser genuino y auténtico.

Se da la particularidad que cuando salía a cantar, era el rey del escenario en todo momento, siendo respetado por el público que guardaba silencio mientras se preparaba para el espectáculo, tambaleándose de un lado al otro, o cuando continuaba cantando sin el micrófono en funcionamiento, incluso cuando se negaba a cantar después de estar listo todo en el escenario y tenían que hacer el trabajo el resto del grupo, mientras el deambulaba entre los músicos al ritmo de la melodía. La mayoría de las ocasiones en que se lanzaba a cantar, necesitaba un poco de empuje para poder terminar alguno de sus temas mientras los cantaba, la gente lo adoraba sin embargo. Casi siempre los efectos del alcohol le acompañaban en las actuaciones.



Quien le conoció solo tenía palabras de elogio hacia él como persona y como artista. Como la mismísima Luz Casal decía de él “hay músicos con oficio, músicos con talento, pero muy pocos están un escalón por encima de ellos y uno de estos era Silvio”.



Silvio fue todo un señor, muy educado por encima de todo, uno de los mayores forofos del Sevilla, F.C. pero que sin embargo tenía amigos de los dos clubes de fútbol de la ciudad, tanto es así que uno de sus más famosos temas que decía en su estribillo “no busque más que no hay” está dedicado al Betis Balompié y lleva por título "Betis".



Lo que más le gustaba aparte de cantar rock era el fútbol, la Semana Santa y un gin-tonic al que acompañaba un cigarrillo siempre entre los labios. Sus últimos años los pasó en soledad y casi olvidado del mundo, en Madrid le dedicaron un homenaje en La Boca del Lobo bajo el título “Solemne Quinario de besamanos a Silvio”.

Silvio murió siendo un mito en vida, el 1 de octubre de 2001 en Sevilla, en el Hospital Virgen del Rocío, a causa del abuso de lo que él consideraba “buena vida” que se dio acompañándola de conocer bien las altas horas de las madrugadas, horas muertas delirando por el alcohol y nubes de tabaco que siempre le seguía, su cuerpo terminó dejando libre su alma tras una parada cardiorrespiratoria.

Muchos conocidos fueron a despedirlo el día de su entierro, entre ellos se encontraban Pive Amador, con quien compartió largas tertulias filosóficas; Kiko Veneno; Luz Casal; Raimundo Amador; Gualberto; Jesús Quintero, cada uno con una historia que contar sobre el cantante. La ciudad de Sevilla le puso una calle a su nombre en el barrio de los remedios.

Casi siempre acompañado por la banda Sacramento, Silvio grabo cinco álbumes, entre los que se encuentran grandes temas como Betis, Al Este del Edén, Barra Libre,Fantasía Occidental, En misa y repicando, África from Manchester. La ragazza del elevatore, Tristeza, Tres pasos hacia el cielo … pero sin duda su mayor éxito fue su particular (Stand by Me) REZARE.



“A la diestra del cielo” es un documental que Paco Bech realizó sobre la vida de Silvio y que se presentó fuera de concurso en el Festival de Cine de Sevilla. Os dejo un fragmento de este documental que podéis encontrar en la red.



Saludos.

3 comentarios:

Logio dijo...

Pues me lo he pasado en grande leyéndote y escuchándolo.

Anónimo dijo...

Ohhh, el Gran Silvio.

¡¡Betis, Betis, ohhhh Betis,Betis!!

¡¡Grandioso Silvio!!

Un sevillano.

Calenda dijo...

No conocía la existencia de Silvio.
Impresionante reportaje Opa, he disfrutado mucho con él, y además...¡que guapo era el jodio!.
Felicidades por un trabajo tan a fondo y con tanto cariño sobre alguien a quien me ha encantado conocer.
Un abrazo.